Orizaba, Ver.- El Sistema DIF de Orizaba tejió ya una red de apoyo, más cercana con las familias y atención a sectores que históricamente habían sido poco visibilizados.

A tan solo tres meses de iniciar esta labor como presidenta del DIF, Lizzette Bojalil Simón, resume este compromiso como una labor concreta.  Hoy, en Orizaba, niñas, niños, mujeres, personas con discapacidad y familias enteras encuentran un espacio de puertas abiertas que les recibe con respeto, empatía y disposición. Un ejemplo de ello son los talleres de lengua de señas mexicana, pensados especialmente para personas sordas, donde no solo aprenden a comunicarse, sino también acceden a información importante sobre temas como la violencia y la sexualidad, en un entorno seguro, claro y accesible.

Reitera que el objetivo principal ha sido y será acompañar de verdad: escuchar, comprender y atender las necesidades reales de cada persona sin distinción.

En materia de salud, el organismo ha avanzado en campañas preventivas de: Papanicolaou y la próxima entrega de prótesis dentales, además de otros programas en marcha que buscan mejorar la calidad de vida de la población.

Uno de los sectores que ha recibido especial atención es el de las madres que cuidan a sus hijos con discapacidad. Para ellas, el DIF busca ser un respaldo, un espacio donde puedan encontrar orientación, apoyo y reconocimiento a la gran labor que realizan día con día.

Con vistas a los próximos meses, se preparan nuevas acciones que seguirán fortaleciendo este camino. En ellas, destaca un curso de arteterapia dirigido a niñas y niños, así como el trabajo directo en colonias para conocer, de primera mano, las necesidades de cada familia.

El 13 de abril próximo iniciará el programa “Orizaba limpio”, una iniciativa que invita a la ciudadanía a participar activamente en el cuidado de su entorno, comenzando desde la puerta de cada hogar. Porque construir una ciudad más digna también es una tarea compartida.

Finalmente, la titular del DIF de Orizaba, dijo que la institución mantiene puertas abiertas, pero, sobre todo, abierto el corazón para servir, poque detrás de cada acción hay una intención clara: que nadie se sienta solo y sepan que hay una mano dispuesta a ayudar.