El papa León XIV pidió que la energía atómica solo se utilice con fines pacíficos, dijo en medio de las conmemoraciones del 40º aniversario de la explosión en la central nuclear de Chernóbil, en Ucrania, del domingo 26 de abril.

El desastre «marcó la conciencia de la humanidad» y «sigue siendo una advertencia de los riesgos inherentes al uso de tecnologías cada vez más poderosas», dijo el sumo pontífice estadunidense y peruano al final de la oración del Regina Coeli en el Vaticano.

¿Postura del Papa León XIV ante conflictos bélicos?

«Espero que en todos los niveles de toma de decisiones prevalezcan siempre el discernimiento y la responsabilidad, para que cada uso de la energía atómica esté al servicio de la vida y la paz», añadió.

La explosión de 1986 en la central nuclear de Chernóbil en Ucrania fue el peor desastre nuclear civil de la historia.

Se estima que miles de personas murieron como resultado de la exposición a la radiación, aunque la cifra exacta de víctimas varía.

Víctimas de radiación

Unas 600 mil personas involucradas en la operación de limpieza, conocidas como «liquidadores», estuvieron expuestas a altos niveles de radiación.

Un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de 2005 situó el número de víctimas mortales confirmadas y previstas en 4 mil en los tres países más afectados. Greenpeace estimó en 2006 que el desastre había causado cerca de 100 mil muertes.

Mensaje de paz del Papa León XIV

El papa León XIV reclamó el fin de la guerra en Ucrania, Sudán y el Líbano y, sobre esta última, invocó «la obligación moral» de proteger a la población civil damnificada por el conflicto y los bombardeos israelíes.

«Al amado pueblo libanés, estoy más cerca que nunca en estos días de dolor, miedo e invencible esperanza en Dios. El principio de humanidad inscrito en la conciencia de cada persona y reconocido por las leyes internacionales implica la obligación moral de proteger la población civil de los atroces efectos de la guerra», defendió el papa desde la ventana del Palacio Apostólico tras el rezo de ‘Regina Caeli’, que sustituye al Ángelus en periodo pascual.