De acuerdo con información publicada por la agencia EFE, el ciclón se debilitó a categoría 3, pero sus efectos meteorológicos seguían representando un riesgo importante para las comunidades costeras. Las autoridades mantuvieron medidas preventivas ante la posibilidad de precipitaciones extraordinarias, crecidas de ríos y deslaves.Las condiciones meteorológicas también obligaron a mantener vigilancia sobre las zonas bajas y los asentamientos cercanos a cauces. En regiones afectadas por lluvias intensas, el aumento repentino del nivel del agua puede dificultar el tránsito y poner en peligro a las familias.Protección Civil recomendó a la población mantenerse informada mediante los avisos oficiales, evitar cruzar corrientes de agua y seguir las indicaciones de evacuación cuando sean emitidas. Las personas que viven en áreas vulnerables deben identificar rutas de salida y tener preparados documentos y artículos esenciales.Aunque la intensidad de un ciclón puede disminuir, esto no significa que desaparezca el peligro. Las lluvias acumuladas, los vientos y el oleaje pueden continuar provocando afectaciones incluso después de que el sistema pierda fuerza.Las autoridades mantienen el seguimiento de su trayectoria y de los posibles impactos en los estados del litoral del Pacífico.