La consejera presidenta del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, anunció que presentará su renuncia al cargo este lunes 26 de octubre ante la Cámara de Diputados, luego de una “profunda reflexión”, de acuerdo con un comunicado difundido este domingo 25 de octubre por el organismo.

En el documento, identificado con el número 460, Taddei explicó que su decisión responde a la convicción de que proteger al Instituto y permitir que continúe cumpliendo su misión constitucional debe estar por encima de cualquier interés coyuntural o personal.

La funcionaria también hizo referencia a los señalamientos difundidos en los últimos días en medios de comunicación y redes sociales, entre ellos trascendidos, filtraciones y versiones cuya autenticidad, contexto y propósito, indicó, deben verificarse.

En su mensaje, sostuvo que cada señalamiento debe examinarse con evidencia y por las vías institucionales. Asimismo, señaló que las denuncias deben esclarecerse con transparencia, imparcialidad y rendición de cuentas.

Taddei recordó que el Proceso Electoral Federal 2026-2027 comenzó el pasado 10 de septiembre y afirmó que el INE continúa con las actividades previstas para su organización.

La consejera presidenta asumió el cargo en abril de 2023. En el comunicado, indicó que ha dedicado 33 años de su vida al servicio electoral de México y sostuvo que la responsabilidad de organizar las elecciones está por encima de cualquier persona.

A continuación, el comunicado difundido por el Instituto Nacional Electoral:


COMUNICADO DE PRENSA

Número: 460 | 25 de octubre de 2026

Mensaje de la Consejera Presidenta del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei Zavala

El pasado 10 de septiembre dio inicio el Proceso Electoral Federal 2026-2027, uno de los ejercicios cívicos de mayor trascendencia para la vida democrática de nuestro país.

Desde entonces, el Instituto Nacional Electoral ha venido cumpliendo puntualmente con las actividades previstas para su organización. Toda su estructura, tanto en oficinas centrales como en las entidades federativas, se encuentra dedicada a garantizar que cada una de las etapas se desarrolle con certeza, legalidad y profesionalismo.

Estoy plenamente convencida de que los trabajos operativos, técnicos y logísticos avanzan por los cauces correctos, con el alto nivel de responsabilidad que constitucionalmente tiene encomendado el Instituto.

El INE es una institución del Estado mexicano, construida durante décadas, cuya fortaleza descansa en sus capacidades técnicas, en la experiencia de su personal y en su compromiso con la democracia y la organización pacífica de las elecciones federales y locales.

En el marco de la cultura democrática de nuestro país, la crítica periodística, el escrutinio público y la conversación digital son expresiones legítimas y necesarias. Vivimos una etapa de gran velocidad informativa y de intensa conversación en redes, y no soy ajena a los señalamientos que durante los últimos días se han difundido en medios de comunicación y redes sociales donde se han circulado trascendidos, montajes, filtraciones y versiones cuya autenticidad, contexto y propósito como en todos los casos deben verificarse y corroborarse.

En ese sentido, no corresponde anticipar conclusiones: cada señalamiento debe examinarse con evidencia y por las vías institucionales.

La transparencia y el combate a la corrupción solo tienen sentido cuando se ejercen con rigor, imparcialidad y rendición de cuentas, no como consignas selectivas ni como instrumentos de presión. También debemos cuidar que continúe el debate informado frente a la descalificación. Tengo la convicción de que toda denuncia, cualquiera que sea su origen o la persona a quien se refiera, debe esclarecerse de manera transparente,

Esta circunstancia me ha llevado a ponderar la importancia que, como siempre he sostenido, tiene el Instituto Nacional Electoral para la vida de México.

La responsabilidad de organizar las elecciones va mucho más allá de cualquier persona. Significa garantizar que la renovación de los poderes públicos se realice de manera pacífica, mediante el voto ciudadano, preservando los valores democráticos y privilegiando, en todo momento, la estabilidad política de nuestro país.

El Instituto Nacional Electoral, y la responsabilidad que tiene frente a México, su estabilidad, credibilidad e independencia son bienes públicos que debemos proteger con serenidad y sentido de Estado.

Es por ello y después de una profunda reflexión, he decidido presentar el día de mañana, 26 de octubre, ante la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, mi renuncia a la responsabilidad que esa Soberanía me confirió en abril de 2023 como Consejera Presidenta del Instituto Nacional Electoral. Esta decisión responde a mi convicción de que proteger al Instituto y permitir que continúe cumpliendo su misión constitucional, debe estar siempre por encima de cualquier interés coyuntural o personal.