Por su parte, el Gobierno británico rechazó la postura argentina y defendió la legalidad del proyecto. Funcionarios del Reino Unido sostienen que el campo petrolero se encuentra en la plataforma continental de las islas y que su explotación está regulada por las autoridades locales.La controversia tiene antecedentes históricos. Argentina mantiene su reclamación de soberanía sobre las Malvinas, mientras que el Reino Unido ejerce el control del archipiélago desde 1833. La disputa desembocó en una guerra en 1982, que dejó cientos de muertos y continúa marcando la relación entre ambos países.El recurso ante el tribunal internacional abre un nuevo capítulo en el desacuerdo por los recursos naturales del Atlántico Sur. Sin embargo, el proceso jurídico no implica que las operaciones petroleras se detengan automáticamente: será necesario conocer la decisión del tribunal y las medidas que eventualmente determine.
