Orizaba, Ver.- El Director de Medio Ambiente de Orizaba, Aldo Huerta Peña, informó que las labores de limpieza que se realizan en el Vaso Regulador el Chrimoyo, cuentan con el acompañamiento de investigadores de la Universidad Veracruzana, institución externa a la administración municipal, lo que garantiza un seguimiento técnico y objetivo.
Sostuvo que, Biólogos, Ingenieros Químicos y Ambientales de la Universidad Veracruzana trabajan de manera paralela a las acciones de saneamiento, realizando monitoreos y muestreos de la calidad del agua.
Los especialistas dan seguimiento a las condiciones del vaso regulador desde hace más de un año, evaluando calidad del agua, la posible existencia de descargas sanitarias y otros factores ambientales. Asimismo, han emitido recomendaciones técnicas para llevar a cabo la limpieza adecuada, puntualizó Huerta Peña.
Los trabajos de limpieza continúan con el consecuente retiro de material vegetal, lirio que ha proliferado aceleradamente y sedimentos acumulados durante más de un año, lo que representa un foco de infección principalmente en temporada de calor al generarse olores nauseabundos, tras la descarga sanitaria proveniente de los municipios del norte.
Se estima que, por el tiempo que no se había realizado la limpieza, el volumen a retirar podría superar las 800 toneladas de desechos y los trabajos concluirán en un par de semanas.
Hay que recordar que el vaso regulador es una infraestructura creada para captar, retener el agua y evitar inundaciones. A diferencia de un humedal, que es un cuerpo de agua sin control hidráulico específico y donde se desarrollan organismos de manera natural, el vaso regulador cumple una función de control al que también llegan aves y otros organismos, por lo que es importante mantenerlo limpio, especialmente ante descargas sanitarias o residuos químicos derivados de actividades agrícolas y ganaderas de la zona norte.
De no sanear ahora el espacio, existe el riesgo de inundación durante la temporada de lluvias y la unidad habitacional de San José, sería la primera afectada, por la forma en que ha sido construida así como las unidades Jardín I y II.
Finalmente se indicó que vecinos de la zona, habían manifestado su inquietud por la falta de limpieza, los olores fétidos y el riesgo sanitario, incluyendo la proliferación de mosquitos transmisores de dengue y zika. Las autoridades recibieron y atendieron esta demanda ciudadana.
Para permitir el trabajo de las cuadrillas, se colocaron cordones de seguridad y así evitar algún incidente, dejando el espacio necesario para realizar las labores de la mejor manera. Para mayores informes o dudas sobre este tema, la Dirección de Medio Ambiente pone a disposición el teléfono 72 6 22 22, extensión 32 86.