Orizaba, Ver.- El aire caracterรญstico de otoรฑo en Orizaba ya se asienta en el rostro de los visitantes del cementerio municipal Juan de la Luz Enrรญquez. Entre mausoleos de mรกrmol, esculturas que desafรญan el paso del tiempo y รกrboles que acompaรฑan el silencio, este recinto abre la ventana a la historia de Orizaba, justo cuando la cercanรญa de Todos Santos y Conmemoraciรณn de los Fieles Difuntos invita a recordar a quienes forman parte de la memoria familiar.Caminar por sus pasillos es encontrarse con distintas รฉpocas de la ciudad. Cada monumento conserva huellas de otras generaciones y evoca historias que permanecen en la tradiciรณn oral, como la de la Niรฑa del รngel, de mรกrmol de Carrara. Tambiรฉn destacan el obelisco dedicado al general Ignacio de la Llave, la Piedra del Gigante, un monolito de aproximadamente 60 toneladas, y las tumbas de personajes como Rafael Delgado y Melitรณn Guzmรกn y Romero.El cementerio estรก distribuido en cinco secciones, donde el valor arquitectรณnico convive con el sentimiento de quienes llegan a depositar flores, limpiar una lรกpida o permanecer unos instantes frente al lugar donde descansan sus seres queridos. En esta temporada, el recinto de los muertos adquiere un significado especial ya que, la celebraciรณn de la vida se entrelaza con el recuerdo y el respeto por quienes ya no estรกn.Ante la prรณxima afluencia de visitantes, el Ayuntamiento de Orizaba refuerza las labores de limpieza y conservaciรณn. A la fecha, se han retirado 392 volteos de basura; tan solo en septiembre se contabilizaron 22 de desechos y 29 de escombro. Los residuos se separan para su posterior manejo en la planta de reciclaje municipal, reporta la administraciรณn del cementerio a cargo de Laureano Martรญnez Sรกnchez.La riqueza histรณrica del camposanto tambiรฉn atrae a estudiantes, fotรณgrafos, visitantes y creadores de contenido, incluso de otros paรญses. Las sesiones fotogrรกficas estรกn permitidas mediante autorizaciรณn y bajo disposiciones que procuran el respeto al lugar.El acceso general es de 8:00 a 17:00 horas; las sesiones especiales pueden solicitarse con autorizaciรณn hasta las 21:00 horas.En vรญsperas de Todos Santos, conservar este espacio es sinรณnimo de cuidar las historias, los monumentos y los recuerdos que forman parte de la identidad de Orizaba porque entre sus lรกpidas no solo descansa el pasado, sino que permanece viva la memoria de una ciudad.El cementerio municipal Juan de la Luz Enrรญquez, fundado en 1884, resguarda en sus cerca de 20 hectรกreas parte de la historia de Orizaba, entre mรกs de 40 mil mausoleos, esculturas y antiguas tumbas. En su secciรณn infantil, juguetes y rehiletes evocan la memoria de los niรฑos y hablan del amor que permanece, incluso cuando la ausencia se hace presente.