La estrategia contempla identificar los atractivos de cada municipio y fortalecer la colaboración entre las áreas de Turismo. De esta manera, se busca que los visitantes puedan encontrar distintas opciones de recreación, recorridos y experiencias culturales durante su estancia en la zona.
En el caso de Río Blanco, se mencionaron lugares con potencial turístico, así como proyectos relacionados con el ejido Vicente Guerrero y la antigua fábrica textil, espacios que forman parte de la historia y la identidad de la región.
La propuesta también plantea que otros municipios puedan incorporarse posteriormente, siempre que exista interés y se cumplan los procedimientos correspondientes.
Además de atraer visitantes, el proyecto busca favorecer a prestadores de servicios, comercios y familias que puedan beneficiarse de una mayor actividad turística. Para ello, será importante conservar el patrimonio natural e histórico y mantener una coordinación entre las autoridades participantes.
La conformación del consejo representa un paso hacia una promoción turística conjunta para las Altas Montañas, con la intención de distribuir las oportunidades de desarrollo entre más comunidades.
