Las celebraciones por los triunfos de la Selección Mexicana en el Mundial 2026 han popularizado retos como el «¡Quiere volar, quiere volar!» y las peleas improvisadas. Sin embargo, estas prácticas pueden provocar lesiones graves e incluso permanentes, advirtió el traumatólogo Víctor Axotla Baena, director del Instituto de la Rodilla, Cadera y Columna (INROCA).

El especialista explicó que lanzar a una persona al aire durante los festejos representa un riesgo tanto para quien es elevado como para quienes lo cargan. Las lesiones más comunes incluyen esguinces, contracturas, fracturas y hernias de disco. En los casos más severos, una mala caída puede provocar daño neurológico y requerir cirugía.

“Mientras se irrite la raíz y el disco esté ya afuera, es como tener una piedra en el zapato: hasta que se te quite la piedrita del zapato vas a estar bien”, explicó.

Otra práctica que preocupa a los médicos consiste en chocar entre sí con señales de tránsito colocadas sobre la cabeza. Axotla advirtió que estos impactos pueden ocasionar traumatismos craneoencefálicos, fracturas cervicales, lesiones en la columna e incluso cuadriplejia.

Las peleas «amistosas», con o sin guantes, también representan un peligro. Entre las lesiones más frecuentes se encuentran fracturas faciales, luxaciones y la llamada «fractura de boxeador», causada por golpear de forma incorrecta.

El especialista agregó que el consumo de alcohol incrementa el riesgo al disminuir la percepción del peligro y los reflejos.

En caso de que una persona resulte lesionada durante un festejo, recomendó no moverla, verificar que respire y esperar la llegada de los servicios de emergencia, ya que una movilización inadecuada puede agravar una posible lesión en la columna vertebral.