El texto legislativo, registrado como iniciativa popular en la página del Ministerio de Justicia italiano, parte de la premisa de que «no existe un derecho intrínseco a migrar».

Entre sus medidas más polémicas figuran la expulsión coactiva de inmigrantes irregulares con la prohibición de reingreso por un mínimo de 10 años, el bloqueo y sanciones millonarias a las ONG de rescate marítimo, y la revocación de la ciudadanía adquirida por naturalización a extranjeros condenados por delitos graves. De forma simultánea a la movilización a favor y al otro lado de Roma, diversos colectivos antifascistas, organizaciones de izquierda y asociaciones de apoyo a migrantes convocaron una contramanifestación cerca del Coliseo para expresar su rechazo frontal a lo que califican de «ideología xenófoba» y discursos de odio.

Para la jornada de este sábado, la policía de la capital italiana ha desplegado un fuerte dispositivo con más de 1.500 agentes de seguridad que incluye el cierre de varias vías principales, así como desvíos en el transporte público